DESEO DE

CINE

[ Ver y pensar películas y series en cuarentena ]

Sherlock Jr. [1924]

Buster Keaton

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[ Lecturas ]

"Podríamos decir que el acróbata más impresionante del cine ve que su cuerpo cede ante las imágenes, cede ante el cambio de cada uno de los escenarios y cede ante lo que se le mueve debajo de los pies".

 

 Gustavo Diéguez

Una vez que ha entrado en la pantalla, nuestro personaje vive con un angustiante desconcierto la transformación incesante del espacio que produce el montaje. De modo que no hay para él ni puertas ni escaleras seguras. Cada vez que se siente ubicado en un espacio, irrumpe un nuevo plano que modifica los términos de su posición y le devuelve a una posición en extremo precaria.

La reflexión sobre la peculiaridad del espacio cinematográfico es así llevada hasta sus últimas consecuencias. Cobrando todo su protagonismo esa paradoja central de acuerdo con la cual el espectador se encuentra fijo en un lugar del espacio real, pero, a la vez, hace la experiencia de ocupar posiciones virtuales del todo diferentes en el interior de un espacio narrativo en incesante transformación. Por ello, el personaje, manteniéndose ubicado en el mismo lugar de la pantalla, padece el desasosiego, con cada cambio de plano, de descubrirse ubicado en espacios diferentes y en incesante transformación.

Sólo una cosa puede dar solución a ese desasosiego. Y es precisamente esa que, sin embargo, la teoría y la crítica cinematográfica de las últimas décadas ha considerado el peor de los males: la pérdida del control consciente del yo en la experiencia del visionado cinematográfico.

Jesús González Requena

Los espacios del cine - 2014